sábado, 7 de junio de 2008

¿Qué acciones concretas realizarías para verificar tu buen desempeño como educador?

Quiero comenzar esta reflexión con las palabras que, el entonces Ministro de Educación, Sergio Bitar, presentaba el Marco para la Buena Enseñanza, donde expresaba que una profesión que tiene claros los parámetros de su óptimo ejercicio es reconocida y legitimada en la sociedad; afirmaba además el ministro que generar colegiadamente los criterios que caracterizan un buen desempeño a partir de la experiencia práctica y del conocimiento científico lleva a la profesión docente a alcanzar dicho nivel y aprecio. Estas palabras me parecen muy acertadas, ya que la docencia debe hacerse respetar y valorar por el importante rol que cumple en la sociedad, y para eso necesita, primero, que los profesores examinen sus propias prácticas de manera conciente, y autocrítica.

La evaluación del proceso enseñanza-aprendizaje implica la evaluación de la práctica docente, de lo que se experimenta dia a día en el aula, por sobre lo que podamos evaluar en un papel; porque es en la clase de todos los días en la que se vivencian experiencias nuevas, porque cada situación es particular, y como profesor se debe estar dispuesto a actuar sabiendo que cada acontecimiento en el aula es distinto, y que se deben enfrentar problemáticas en el área académica como en las relaciones personales dentro de un grupo curso, porque un profesor, sin duda, es mucho más que un transmisor de conocimientos y contenidos, es además, una persona que está formando personas.

Por lo anterior es que, a mi parecer, la respuesta a la interrogante que motiva esta reflexión debe abordar ambos ámbitos de la docencia: el referente a la entrega de conocimientos y formación académica de los estudiantes, y el de su desarrollo personal, porque, recalco, ambas son tareas que cumple hoy en dia el profesor.
Evaluar la labor académica de la práctica docente requiere un análisis del diseño y del desarrollo de las estrategias didácticas que utilizamos, además de los avances en los conocimientos de nuestros estudiantes. Entendiendo que la enseñanza es un proceso, se debe evaluar los avances que los educandos van adquiriendo, para lo que es necesario realizar pruebas de diagnóstico, que me permitan tener una base o una aproximación al estado en que éstos se encuentran, para identificar sus fortalezas y sus debilidades, y así diseñar e implementar las estrategias educativas para mis clases. Para evaluar y monitorear el proceso de comprensión de los contenidos por parte de los estudiantes, entendiendo que la educación es un proceso, es conveniente realizar evaluaciones formativas, que permitan verificar los avances logrados por los educandos, el logro de los objetivos planteados y descubrir las debilidades o falencias en dicho proceso, lo que permite al profesor corregir a tiempo los mecanismos que no estén siendo eficientes o adecuados al aprendizaje. Una buena herramienta para evaluar si el aprendizaje se está cumpliendo de la manera esperada por el profesor es el análisis del producto de los trabajos de los alumnos, ya sea guías o cuestionarios que, más que aprendizajes memorísticos, permitan ver si los educandos son capaces de comprender procesos y de saber formular las ideas y conocimientos adquiridos.

Otro mecanismo que permitirá al profesor verificar si sus estrategias didácticas dan los resultados esperados es realizar, clase a clase, al comenzar, una retroalimentación, o una lluvia de ideas, donde los alumnos sean capaces de sintetizar o presentar las ideas centrales de los contenidos vistos anteriormente, lo que ayudará al docente a evaluar si sus estrategias pedagógicas funcionan y si sus estudiantes están comprendiendo los contenidos.

Ahora bien, con los mecanismos mencionados anteriormente se puede verificar el desempeño del educador en el ámbito de la entrega de conocimientos, pero, como profesores debemos, además, verificar si estamos cumpliendo con el rol formativo que se nos ha encargado. Primero que todo, debemos verificar si somos capaces de establecer un ambiente de trabajo adecuado o propicio para el aprendizaje. Esto puedo evaluarlo teniendo en cuenta si en mis clases existen ciertos actitudes, como por ejemplo, la disposición a aprender por parte de los alumnos, lo que dará señales de una adecuada motivación por parte del docente; además, verificar si en el aula existe un clima de respeto, si los estudiantes pueden expresar sus opiniones y son capaces de respetar las de los demás, si existe una disciplina que, no teniendo que ser rigurosa, permita realizar la clase y asegure la reciprocidad entre el profesor y los alumnos. Importante es, sin duda, que el trabajo del profesor sea sistemático y organizado, por lo que un indicador del buen desempeño del docente será la organización en sus planificaciones y en la estructuración de sus clases, además de las evaluaciones que realiza.
El profesor tiene la resposabilidad de asumir la jefatura de un curso, tarea que no es menor, y que requiere de un compromiso; por ello el profesor debe evaluar si cumple este rol, analizando su apoyo a los alumnos en lo que respecta a su desarrollo personal. Esto puede hacerlo mediante indicadores tales como ver si en realidad conoce las fortalezas de sus estudiantes, si conoce las dicficultades de su grupo curso, si logra potenciar una comunicacón con ellos y si llega a sus alumnos con temas relevantes a la orientación del desarrollo socio afectivo de éstos. Aparte de todas las labores señaladas, el docente tiene la responsabilidad de ser el puente entre la comunidad educativa y los padres o apoderados de los estudiantes, para lo que debe informar a éstos sobre la situación de sus alumnos, las fortalezas y las dificultades. Como profesor debe evaluar si es capaz de tener una comunicación fluida con los apoderados, si tiene la capacidad de llegar a ellos y si puede informar de forma periódica la realidad de sus estudiantes.
Como hemos visto, la tarea de evaluar la practica docente aborda diversas áreas, debido a la complejidad de nuestra profesión, ya que no sólo debemos remitirnos a los resultados obtenidos en una prueba aplicada a nuestros alumnos, sino que se debe evaluar todo el proceso de enseñanza- aprendizaje.



1 comentario:

Profesora dijo...

Estimada alumna tú evaluación es la siguiente:
Felicidades mencionaste puntos que no fueron abordados por todos como que la evaluación docente se vive también como un proceso.
Sin duda el diario vivir evidencia tu desempeño como pedagogo, ahora bien la auto y coevaluación, en conjunto con toda la comunidad escolar, son muy necesario para medir el desempeño de un docente
Tu nota es un 95
Atte.
La Profesora